Cuando la evidencia grita más fuerte que los trending topics
Cuando la evidencia grita más fuerte que los trending topics
Las redes sociales se han vuelto el coliseo moderno: basta un tuit encendido para desatar el espectáculo del linchamiento.
Esta semana el blanco fue Ricardo Salinas Pliego, despedazado con la etiqueta de “misógino” por haber respondido con dureza a tres periodistas.

El gobierno se subió al carro, la gente pidió la hoguera y, por unos instantes, parecía que los datos habían dejado de importar. Pero la realidad es terca y los datos siempre cuentan una historia que las personas no somos capaces de contar:
Hoy, 65 % del personal que atiende en sucursales de Banco Azteca son mujeres y la mitad de esas oficinas están dirigidas por ellas. Más de 2,000 colaboradoras han escalado a puestos de liderazgo y casi 220 ocupan ya direcciones corporativas. No es marketing rosa: son oportunidades creadas mucho antes de que la paridad se convirtiera en eslogan de campaña.
Nuestro impacto no termina ahí. La cuenta “Somos”, diseñada para clientas, atiende a más de 13 millones de mujeres —el 53 % de toda nuestra base— y les ha ofrecido cientos de miles de asistencias médicas, psicológicas y legales. Este esfuerzo acaba de ser reconocido con la Insignia Sáasil de CONDUSEF por inclusión financiera con perspectiva de género.
Así luce el supuesto “odio” que nos imputan. Entonces, ¿por qué usar esa carta de la misoginia? Porque es el atajo perfecto para ocultar los problemas que sí duelen: inseguridad, contrabando, corrupción sistémica.
Cuando las cifras desnudan la narrativa, se recurre al griterío digital para desviar la mirada. Hay una doble falta en esta estrategia. Primero, se utiliza la causa feminista —una lucha legítima— para golpear a un adversario político. Segundo, se intenta borrar con un hashtag los logros reales de miles de mujeres cuyo talento ha transformado a Grupo Salinas desde adentro.

Si algo he aprendido en 25 años de trabajar junto a Ricardo Salinas es que la verdadera equidad no se dicta con discursos: se construye en la cancha, promueve la meritocracia y resiste la tentación de la cuota vacía. Para muestra, los números que hoy avergüenzan al discurso oficial.
La moraleja es simple: cuando la evidencia habla, los trending topics se quedan sin voz.
Quien de verdad crea en el avance femenino debería celebrar estos resultados, no intentar borrarlos. Invito a quien lo dude a visitar cualquier sucursal y conversar con las gerentes que allí lideran. Descubrirá que los techos de cristal se rompen con hechos, no con hashtags.